miércoles, 25 de noviembre de 2015

Hoy puede ser un gran día

El pasado 23 de abril, día de San Jordi, pudo ser un gran día.

A las 15:45 fui a recoger a mi hijo al comedor escolar, y por ser el día del libro lo habían decorado muy bonito, con un gran Quijote hecho de papel y más filigranas. Las monitoras nos invitaron a pasar para poder verlo mejor. Además mi hijo me enseñó el libro que había hecho en el cole, sobre el Quijote también. Estas cosas siempre nos gustan a los padres.

A las 17:00 salía por la puerta de mi casa camino de la clínica ginecológica que está a la vuelta de la esquina. Y unos 30 o 40 minutos más tarde hacía el camino inverso, con una hoja en la mano. En la cabecera de la hoja, además de mis datos, rezaba la fecha 25 de noviembre de 2015 como fecha probable del parto. Y más abajo, en diagnóstico: aborto diferido.

Para mí dejó de ser un gran día.

Dos días más tarde, un 25 también, me empleé en 3 tareas: llorar, limpiar mi casa, y expulsarte. Sí, las 3 a la vez. Quizás el hecho de haber tenido un parto previo facilita el trabajo, el físico, digo.

Hoy es 25 de noviembre y tú no vas a nacer. No habrá cumpleaños que celebrar los próximos 25 de noviembre. Tu mamá se acuerda de tí, se acuerda de lo que no pudo ser. Tu ausencia me pesa todos los días, y por supuesto, hoy también.

Sin embargo la vida siguió su curso. Hoy nos levantamos como cada día y siguió luciendo el sol. Ayer me dieron buenas noticias. Quizás hoy, 25 de noviembre, pueda ser un gran día.............. y mañana también.









martes, 20 de octubre de 2015

Histeroscopia quirúrgica: Hecho.

Hola hola...

Como dice el título de mi entrada, ya me han operado el útero.

No estaba muy nerviosa pero como nunca me había operado pues algo de reparo sí que me daba. Pero bueno, ya está. No me enteré de nada porque fue con anestesia general y no tengo ninguna molestia. Decían que me podía doler un poco como una regla, pero ni eso. Y ahora estoy en casita descansando.

La doctora que me operó me dijo que todo había ido muy bien. En el informe que me entregó pone: útero con cavidad arcuata. También tenía la pared derecha del útero prominente. De ello deduzco que el útero estaba invadido de una masa fibrosa que se ha ido acumulando ciclo tras ciclo, al no expulsar todos los restos menstruales debidamente, y ello impedía que el endometrio se desarrollara correctamente. Lo que me ha gustado más es que en el informe pone que no se han observado lesiones de adenomiosis, y tampoco ha sido necesario hacer ninguna biopsia. No sé porqué eso me ha tranquilizado mucho.

Me han dado cita para el mes que viene para una revisión. Y ahí me dijo la cirujana que debería tramitar ya el traslado de los embris congelados, por si en la revisión me dice Juana que todo está genial y me programa enseguida la transferencia. No es muy probable que eso pase, pero a mí me ha dado vértigo. Creía que todo iría más despacio, que este año 2015 no tendría ninguna transferencia más, y casi lo prefería porque este año mis proyectos han sido todos un fracaso absoluto y le he cogido manía, además que las navidades pasadas me las comí con el negativo de mi primer TRA junto con el anuncio del embarazo de mi cuñada, y quería tener unas navidades tranquilas. Pero aquí no mando yo, la transferencia será cuando Juana diga que deba ser, y punto.

En cualquier caso lo primero es lo primero. Ahora tengo que centrarme en recuperarme, pues aunque no tenga molestias mi útero tiene que curarse y cicatrizar. Primer paso. Y después ya se verá, lo que tenga que ser será. Desde luego he aprendido que yo no puedo controlar nada, aquí manda mi cuerpo con sus locas hormonas, y Juana cuando vea que éstas están en su sitio. Así que yo a lo mío, al presente, y a dejarme llevar.

viernes, 9 de octubre de 2015

¡¡Aivá!!

Qué ilusión!!
Me han nominado al premio best blog!! Y la nominación me viene de una gran Mamífera.

En serio yo no me esperaba algo así y me ha encantado.

Ahora parece que me toca hacer algunas cositas:

Seguir el blog de quien me ha nominado:
 https://serpadressite.wordpress.com
Eso ya está hecho. Seguido y leído. Para quien no lo conozca le resumo en algunas líneas su temática:
- Mamífera en contacto con la naturaleza actualmente está esperando a su bebé arcoiris.
- Crudo relato del parto de su primer hijo, duro pero necesario.

Visitar los demás blogs nominados junto al mío:
Hecho también. Hay temáticas muy interesantes. Me han llamado especialmente la atención los que tratan de los embarazos después de una o varias pérdidas gestacionales o neonatales. Soy consciente que de conseguir otro embarazo lo viviría con mucho miedo y está bien que existan este tipo de páginas. Me las apunto.

Responder a las 11 preguntas de la nominadora: 

1. Háblame de algo que te emocione:
Pues últimamente casi todo. Yo antes no era de lágrima fácil, pero desde que estoy inmersa en este mundo de la infertilidad tengo la sensibilidad a flor de piel. A mi hombre le gusta, que antes siempre era él el que lloraba en las películas y yo me reía. ¡Quién me ha visto y quién me ve!
2. ¿Qué rasgo de tu personalidad te gusta más?
Puff. ¡Qué buena pregunta! La responsabilidad y capacidad de organización, el respeto hacia los demás. (Jolines, me ha costado)
3. Dime algo que te moleste del mundo, de tí mismo, lo que sea.
De mí muchas cosas, pero prefiero decir lo que me molesta del mundo hoy en día.
Me molesta que la gente NO lea, y con no leer no se leen ni los carteles colgados en sitios públicos. A ver, que no están ahí de adorno!! Pero es más fácil hacerse el ignorante y después echarle la culpa a los demás.
4. ¿Tienes algún vicio?
Pues no sé qué decir. Según mi hombre un vicio es algo que te hace sentirte culpable después.
Me gusta el chocolate negro después de comer.
Una cerveza fresquita los viernes al medio día.
Churros los sábados o domingos por la mañana.
Pero nada de eso me hace sentirme culpable. Es vicio?
5. Un olor que te guste.
Típico: la tierra o el asfalto después de la lluvia. Dicen que es tóxico, pero me encanta.
6. ¿Dónde irías a pasar unas vacaciones?
Yo al Norte, donde no haga calor. Asturias, Galicia... o si me apuras a los fiordos noruegos, a Suecia... Me encantaría alguna vez poder hacer un viaje para ver la Aurora Boreal, pero está difícil.
7. Define para tí qué es la felicidad, o qué te aporta felicidad en tu vida.
Nada tan difícil, o tan fácil. Yo soy feliz aunque últimamente no lo aparente. La sonrisa de mi hijo, conversar con él, llevarlo al colegio, pasear los 3 de la mano, me hacen darme cuenta de que tengo mucho, mucho por lo que ser feliz.
8. ¿Qué haces cuando te quieres relajar o desconectar?
Lo primero acostar al niño ja ja!
Después una ducha, quedarme fresquita y limpia y al sofá con una buena peli o un buen libro. Y si es con un masaje de pies que me brinda mi hombre ya ni te cuento.
Soy muy básica.
9. ¿De qué temática son los blogs que te gusta visitar?
Como la infertilidad absorbe muchas veces se convierte en mono tema. Pero bueno, blogs de cocina, de humor, de política...
10. ¿Escribes solamente en el blog o también tienes un diario personal?
Solo escribo en el blog. De adolescente tuve un diario y escribí tantas chorradas en él que años después me morí de la vergüenza y lo quemé. El blog te permite borrar más adelante cosas que no te convenzan o de las que te arrepientas. Aunque espero no tener que hacerlo mucho.
11. Pide tres deseos:
Primero: que mi hijo siga creciendo sano y feliz como hasta ahora.
Segundo: que nunca nos falte la salud ni el trabajo.
Tercero: éste lo sabéis todos. Darle a mi hijo un hermanito que también crezca sano y feliz.

Contar 11 cosas sobre mí: 
1. ODIO EL FÚTBOL. Sé que habrá mucha gente que me pondrá la cruz, pero el mundo sería mejor si no se hubiera inventado este deporte, o mejor dicho, si no se le diera la importancia que se le da, me parece grotesco.
2.  Me agobio en las aglomeraciones. Así que a mí no me busquéis en la Semana Santa de Sevilla, ni en la playa de Benidorm, ni en sitios así. Para mí el mejor puente para viajar es un no puente.
3.  En la adolescencia tuve mucho complejo por mi altura (1,81 m) Ahora ya lo llevo mejor, pero igualmente pongo cara de acelga cuando alguien viene a decirme sin venir a cuento lo de que los mejore perfumes vienen en frasco pequeño (¿qué coño me estás contando? ¿Soy yo acaso una colonia de a litro?? x.d)
4.  Tardé 9 años en darle el sí a mi hombre, después de estrellar su coche contra una patrulla de policía... sin comentarios. Todavía se regocija diciendo que al final ganó él, aunque nos tocara pagar la multa.
5.  También se regocija porque antes no me gustaba la paella y ahora me chupo los dedos, dice que gracias a él.
6. Prefiero el invierno y el otoño. El verano lo llevo fatal, y más este último. La primavera la llevaría mejor si no fuera por la alergia al olivo.
7. No me he casado por pereza. Pereza de organizar una boda, de reunir a toda la familia y amigos que son muchos, de organizar el banquete y todo el lío... sí, ya sé que no es excusa. Le tengo prometido a mi hombre que si conseguimos el hermanito, nos casamos. Eso sí, vamos al juzgado, firmamos, y ya está.
8. Me tomo muy en serio lo de dormir. Si la cama no está hecha cuando voy a acostarme, la tengo que hacer antes. No soy capaz de acostarme con las sábanas revueltas.
9. Debo ser una de las pocas personas que apagan el móvil por las noches. No entiendo que la gente pueda dormir con él en la mesita, a lo mejor es porque no tienen amigos que les gusta trasnochar y contártelo en vivo y en directo...
10. Tampoco me gustan las revistas de moda ni mucho menos las de cotilleos. Para mí el mayor suplicio de las salas de espera es tener que hojear alguna de ellas porque no hay otra cosa que ver.
11. Nunca me ha gustado Papá Noel, me parecía un  yanqui intruso que venía a desbancar a los Reyes Magos. Desde que tengo a mi hijo no me ha quedado más remedio que pasar por el aro.

Nominar 11 blogs:
Lo tengo difícil porque muchos de los que sigo llevan tiempo sin dar noticias. Y otros tienen tantos premios que ya no les caben. En fin, ahí va mi propuesta:
1. https://noesfacilhacerbebes.wordpress.com/
2. http://tomandoteconlainfertilidad.blogspot.com.es/
3. http://quebrandounacabeza.blogspot.com.es/
4. https://nuestrabusquedaincansable.wordpress.com
5. https://combatiendolainfertilidad.wordpress.com
6. http://cosasquenuncapensequetediria.blogspot.com.es/
7. http://dedondevienenlosbebes.blogspot.com.es/
Y la verdad creo que no doy para mucho más, ya sé que tienen que ser 11, pero es que me parece que algunos ya deben haber estado nominados antes y no quiero seguir metiendo la pata.

Avisarles de que les has nominado: ahora voy.

Hacerles 11 preguntas:
Creo que se pueden dejar las que te han hecho a tí o inventarse otras. Las que me han hecho a mí me parecen bien, así que repito.

Y creo que eso es todo. Espero haberlo hecho bien.
Gracias!!







martes, 22 de septiembre de 2015

Alivio

Me falta confirmarlo con una analítica más, pero desde ayer siento un enorme alivio.
Pero vayamos por partes.
La semana pasada tuve mi cita con J.C. Su impresión inicial fue que lo mío era muy complicado. Mi útero va envejeciendo a la par que mis óvulos, y aunque me operase no sabía cómo respondería mi cuerpo. El tema está en que la medicación de los TRA empeora el asunto del útero, y para hacer un ciclo natural es difícil si el cuerpo de una ya no responde, si las hormonas no están en su sitio. O al menos eso es lo que yo he entendido.
Mientras me iba explicando esto yo pensaba: ya está, ya está, ya no puedo hacer nada más, esto se ha terminado.
Sin embargo pasé al ecógrafo y tal vez una chispa de suerte, para variar, pues justo este ciclo mi cuerpo estaba respondiendo mejor que el anterior, y entonces a J.C. le cambió la cara, y dijo que así sí, que así sí veía viable una operación y después buscar el momento adecuado para una transferencia. 
Me pregunto qué me habría dicho de haber sido éste también un mal ciclo...
En un mes tengo histeroscopia quirúrjica.

La parte que me gustó menos fue lo de las N.K, que a mí me tenían muy preocupada, pero como había previsto, ella no les dio importancia ninguna y dijo que no haría caso de ese tema. Entiendo que ella no tiene ninguna evidencia de que provoquen abortos o fallos de implantación, y como ella dice, la inmunología no es su tema. A mí me habría encantado pensar igual que ella, pero estando en mis zapatos, y sabiendo que si consigo un embarazo será con mucho esfuerzo, sé que no estaría tranquila dejando de lado ese tema.
Y me abrumaba mucho pensar en el tratamiento para las N.K. Creía que tendría que enfrentarme a un duelo de titanes, esto es, decidir entre 2 opiniones distintas de dos doctoras, profesionales como la copa de un pino, cada una en su especialidad: J.C. y S.R (la inmunóloga).

Sin embargo otra chispa de suerte, parece mentira, porque tenía la cita con la inmunóloga para finales de octubre, pero el viernes por la noche me llamaron para adelantarme la cita a ayer lunes!!
Y tengo que decir, que una consulta que duraría no más de media hora, me ha cambiado el panorama por completo. 
Esta doctora es encantadora, ya lo había oído, pero ayer lo pude vivir en mis carnes.
Efectivamente confirmó que las N.K  están demasiado altas. Solo que en mi caso lo más probable es que vaya unido al tema trombofílico, y por tanto, el tratamiento sería adiro+heparina, lo cual para mí es como el pan nuestro de cada día. No os podéis imaginar el peso que se me quitó de encima. Creo que es la primera vez que me alegro de tener alteraciones genéticas en este sentido.
En fin, todavía me queda una analítica para confirmar el tratamiento, pero espero que el resultado de aquélla no varía mucho éste.

Entre tanta nube oscura, ayer salió un rayito de esperanza.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Natural Killer

Pues sí, éramos pocos y parió la abuela.
Todavía no tengo el veredicto de J.C. sobre las pruebas que me mandó (entre las cuales me encontré una Proteína S por los suelos), y que estaban encaminadas en mayor medida a descubrir porqué mi útero está en modo cochambroso. Aunque ya falta poco.
Y mientras me hacía esas pruebas se me ocurrió acudir a una inmunóloga, por razones de antecedentes familiares, no fuera a quedárseme nada en el tintero. La inmunóloga a su vez me envió otras tantas pruebas, las cuales he hecho en 2 partes: una en la ss de todo aquello que sí cubre, y otra por lo privado de todo aquello que no cubre. Hoy me han arrojado los resultados de esta última, y esto que me he encontrado: unas simpáticas Natural Killer más altas de lo que deberían.

Y estoy harta, y estoy cansada. Quiero que por una vez no haya algo que esté totalmente en contra.

Pues busco en san google y descubro que sí, tienen tratamiento. Pero el que tiene mejores resultados y suele recomendar precisamente mi inmunóloga (inmunoglobulinas) es muy costoso, y difícil de conseguir, y que no te lo administran en cualquier sitio,y qué se yo cuántas dificultades más. 
En el mejor de los casos me veo viajando a Madrid (a más de 2 horas de mi casa) cada 2 por 3 para que se me administre un costosísimo tratamiento a fin de mantener un cada vez más hipotético embarazo.

Pero claro, primero tengo que ir a Juana a ver si se puede hacer algo con mi útero.
Y primero tengo que volver a la inmunóloga para que vea mis resultados y decida, y gracias a las coge citas de su clínica que no se ponen de acuerdo entre ellas, todavía tengo que esperar 2 meses más.
Y primero tengo que ir a un hematólogo especializado en fertilidad que con todas mis trombofilias en la mano me prescriba el tratamiento más adecuado para mí, que a la vista de los resultados, el clexane-40 de mi último embarazo fue claramente insuficiente (y no lo digo solo yo).
Y primero tengo que recoger los resultados de la analítica que me hice en la ss. Puestos a coleccionar anormalidades, por qué no un hipotiroidismo? Que no se diga que dejo de lado al endocrino. Señores hagan sus apuestas!!

Y estoy harta. Y estoy cansada. Ya son demasiados condicionantes.
¿Por qué tiene que ser todo tan difícil?

Ahora resulta que la baja reserva ovárica, de la que tampoco me privo, es el menor de mis problemas.
En serio, empiezo a no explicarme cómo es posible que yo tenga un hijo.

Igual debería hacer caso de mi madre, y no tomármelo todo tan a la tremenda como dice ella, y pensar que ya tengo un hijo y que si no puedo tener más tampoco pasa nada (palabras textuales), y mentalizarme en que quizás no tenga más, para así no sufrir por ello. Pero es que por mucho caso que yo quiera hacerle mi corazón no es de la misma opinión. "En la vida hay otras cosas". Sí, pero es que yo no las quiero, yo lo que quiero es un hermano para mi hijo!!!

Yo me lo tomo todo a la tremenda mientras que en casa todos babean con mi sobrino recién nacido., hijo de mi hermano. Y mi corazón se mete en una burbuja para no hacerme daño, para que ver y coger a mi sobrino no me duela. Pero tampoco me emociona.
Yo estoy obsesionada mientras mi hermana cuelga su eco de 12 semanas por whatsapp, y me dice que probablemente ella solo tendrá un hijo porque ya tiene 39 y no pasa nada. Ya, pero yo el primero lo busqué con 32 porque quería más, y con 36 me he topado con la puta esterilidad. 

Y estoy harta. Estoy cansada. 
¿Por qué se tiene que comparar conmigo? 

Mi niño de 4 años ve a su primo recién nacido, toca la barriga de su tía, y me pregunta dónde está el bebé que yo tenía en mi barriga, y me pregunta si volveré a tener un bebé en mi barriga.

De verdad que intento vivir el día a día, disfrutar de lo que tengo. Pero hoy todo se me hace cuesta arriba. Hace 2 días llevé los juguetes de mi hijo, de cuando era un bebé, a su antigua guardería. Solo estuve allí medio minuto, lo que fue dejar la bolsa con los juguetes e irme. Y salí con el corazón encogido. Tres años pasó allí mi hijo, en una época que ya me parece muy muy lejana.
¿No volveré a vivir nunca más esa etapa?

Por favor si alguien sabe casos de Natural Killer, agradecería me cuenten sus experiencias.

sábado, 22 de agosto de 2015

Sólo sé que no sé nada.

Es curioso. Yo esta frase se la atribuía a Descartes. Pero en la sala de espera de la clínica donde realicé mi último tratamiento, la ovodonación, comencé a leer un librito sobre la vida de Platón, el filósofo, y supe que esa frase es de su maestro Sócrates. Después seguí leyendo el libro durante el embarazo. Y cuando éste se interrumpió, también interrumpí la lectura. Quizás por asociación, no sé.

Este verano me he dedicado a leer novelas de lectura más fácil. Es lo único que logra que me abstraiga de tal manera que ya no pienso en nada más. Y un par de esas novelas han sido del tipo policíacas, en las que hay un asesinato y todo consiste en descubrir al asesino y la trama que hay detrás. Siempre jugamos a querer descubrir la verdad antes de que el escritor te la llegue a desvelar, verdad? Buscando pistas, sospechando de cada acción y cada frase... en fin, a veces acierto, a veces no, pero siempre hay algo que no esperabas, como debe ser, si nó poco futuro tendría el escritor.

El caso es que en mi vida real no he podido evitar querer adivinar al culpable de los hechos. Esto es, el mismo que me ha impedido quedarme embarazada de nuevo, y el mismo que impidió que mi embarazo que con tanto esfuerzo había logrado siguiera adelante. Pues según la doctora J.C. (la sagaz detective privada si la ambientara en una novela negra) su sospecha es que se trata del mismo culpable.

Por mi parte ya están recabadas todas las pruebas, meticulosa cual CSI, y a falta del cariotipo de mi hombre que todavía no está listo, estos son los resultados:
- Resonancia magnética pélvica: no he visto las imágenes porque a mí me sonarían a chino, pero según el informe no hay nada que se salga de lo normal. Lo único, quizás, un útero en posición semi-horizontal, pero no sé qué significa.
- Histerosalpingografía: todo ok. Fue rápida e indolora.
- Análisis de sangre varios: J.C. me mandó varias cosas, pero sólo pondré lo que me ha salido alterado:

  • Homocisteína: según los rangos está bien, pero yo he visto que de un año para acá me ha subido. He pasado de 7 con algo a 10 y pico, y no me gusta.
  • Proteína S: por los suelos (menos del 10%). Este es un tema de trombofilias, así que debo sumarlo a otros 2 que ya traía yo de casa, que son:
  • Factor V de Leyden: soy heterocigota.
  • Gen del MTHFR c677t: soy mutante homocigota.
Puesto que yo ya traía dos alteraciones genéticas sabidas cuando me hice el tratamiento, estuve desde el principio inyectándome clexane-40, un anticoagulante. Por tanto no deberían ser éstas las culpables de mi pérdida gestacional, pero... me escama que el embrión se paró justo después de escuchar su corazón, en la eco de 6+4 semanas, eco que me hice en la clínica, clínica que está a más de 2 horas de mi casa, y nos dimos el palizón de coche, sin descansar... tantas horas sentada... eso con las trombofilias no va nada bien. Estaba con clexane-40, pero, y si no fue suficiente? Y si, puesto que tengo tantas alteraciones, puesto que no soy nada pequeña, la dosis era demasiado baja?? No lo sé. Y en cualquier caso, eso no explicaría mi incapacidad por quedar gestante.
 
En cuanto a la apuesta de J.C, que se trata de un problema de útero, puesto que yo no sé interpretar las imágenes de la Resonancia debo esperar a su veredicto cuando las vea, que no será antes de finales de septiembre, y entonces quizás necesite más pruebas antes de llevar al sospechoso ante el Juez, si es que lo pillamos.

Y no olvidemos que la Baja Reserva sigue ahí, lo que explicaría el no poder quedarme embarazada, pero no el aborto.

Así que en esas estoy durante la espera, porque el final del libro está muy lejos todavía, y no es posible saltarse ninguna página.
¿Y si no hay un único culpable? ¿Y si todo esto forma parte de una trama, enredada de tal manera que no nos va a ser posible desenmarañar? Y si todo es tan sencillo como un complicado problema de útero? ¿Y si todo es tan complicado como un simple problema uterino que ya no tiene solución? ¿Qué papel juegan tantas trombofilias? ¿Hasta qué punto son mis óvulos de mala calidad?
No puedo contestarme a ninguna de estas dudas. Yo sólo sé que no sé nada.

Alguna hipótesis?

viernes, 24 de julio de 2015

Como elefante en una cacharrería

Así es como han quedado mis razonamientos y creencias tras mi consulta de ayer con Juana Crespo, patas arriba. Y no lo digo en el sentido de que ella haya derribado todo a su paso, lo digo porque todo ha cambiado de sitio.

- Ningún médico, ginecólogo ni especialista en infertilidad y reproducción asistida se había extrañado de que yo pasara de quedarme embarazada a las primeras de cambio a no conseguir embarazarme en 2 años. ELLA SÍ.
- Nadie le había dado importancia al hecho de que yo haya perdido un embarazo por ovodonación. ELLA SÍ.
- Y ambas cosas tienen relación. Yo no había pensado en ello. Pero ELLA SÍ.

Su explicación es que algo tuvo que pasar en el parto que haya desafinado la orquesta, que haya estropeado todo el tinglado, y NO es la baja reserva ovárica, que haberla haila (la antimulleriana no engaña), pero NO es la causante de todo esto.


AHORA VAS Y LO CASCAS.


Resulta que la cabecera de mi blog ya no tiene sentido. Mis ovarios no se han cogido la jubilación anticipada, aunque desde luego ahora tienen peor material, pero un coche que iba a 100 por hora no puede frenar en seco, no.


Pasamos a fase ecográfica y voilá: Útero de pena, o más bien el endometrio, o más bien el miometrio, abombado por una parte, irregular... y no sé qué más cosas, que no dejan crecer al endometrio como es debido, que no permiten una implantación normal. 
En todas las revisiones me habían dicho que tenía el útero fenomenal y que el endometrio crecía muy bien... Y UNA M!! ¿Porqué en la penúltima revisión ecográfica, antes de la transferencia de ovo, me subieron la dosis de estrógenos? (estaba con 3 parches y me subieron a 4 cuando lo normal son 2) No lo sé, contesto. Pues algo vieron, me dice ella. ME CAGO EN TODO LO QUE SE MENEA!!

No nos precipitemos. Sabemos lo que está mal pero no sabemos porqué. Me toca hacer más pruebas. Todavía no sé si tendrá solución. Depende de la causa. Por ahí anda el fantasma de la Ademoniosis, una de las peores causas posibles, y aunque yo no quiero autoinformarme al respecto algo he visto, y el hecho de que se suele dar en mujeres de más de 30 y con hijos... la hace una firme candidata. Pero no nos precipitemos.

De momento me toca, además de hacerme más pruebas, adaptarme a esta nueva bocanada de realidad:  "El embrión estaba bien y contigo se murió". Mi Estela estaba bien, estaba perfecta. De nuevo la vida y su puñetera ironía: yo que quería darle la vida, la condené a muerte. No me voy a autoflagelar, no me voy a culpar, pero en el viaje de vuelta de ayer me tocó llorar, llorar y llorar por lo absurdo de todo esto, lo absurdo de su muerte. Espero hija mía que algún día pueda encontrarle el sentido a todo esto.

Por lo demás, a nuestro alrededor los demás siguen teniendo hijos, nosotros seguimos viviendo, mi hijo sigue creciendo, y a tí, bebé mío, te sigo queriendo.

lunes, 29 de junio de 2015

Del tiempo y las respuestas

Han pasado más de 2 meses desde que la vida nos volvió a decir NO, ahora tampoco vais a tener al hermanito, y admito que me encuentro mucho mejor, no podría ser de otra manera porque una no puede estar toda la vida llorando por las esquinas. Es del todo cierto que la vida sigue, y nosotros, aunque algo más despacio, también seguimos viviendo. EA.

Pero eso no quiere decir que me conforme, ni mucho menos. Eso no quiere decir que en muchos momentos no sienta la herida que aún no se ha cerrado, ni de lejos. Y más cuando la vida para los demás también sigue y va mucho más deprisa que la tuya. Porque por fin mi hermana ha vuelto a quedarse embarazada, ella que tiene casi 2 años más que yo, y ojalá que todo vaya bien y por fin me de un sobrino, pero su embarazo ha hecho que un sinfín de preguntas me hayan estallado en la cara:

* ¿Porqué me he tenido que quedar estéril con 36 años?
* ¿Porqué ni siquiera tengo una mínima garantía con mis propios óvulos?
* ¿Porqué en 2 años sólo he podido quedarme embarazada con óvulos de donante?
* ¿Porqué tuve que perder mi embarazo?

Ya lo sé que no hay respuestas, pero yo las necesito. Y lo siento, pero a mí no me vale el universal: sólo ha sido mala suerte. Porque no me cuadra. Porque el que la mayoría de la gente coincida en que yo ya tengo un hijo y por tanto no tiene que haber nada que haya influido en mi pérdida sigue sin convencerme. No me vale, NO ME VALE, NO ME VALE.
No, porque no tiene sentido. Los que no saben que mi embarazo fue por ovodonación pueden pensar que la causa es la mala calidad ovocitaria. Pero yo sé que no. Y no se lo puedo contar, porque si algún día lo consigo será con donante y el primero que tiene que saberlo es mi futuro hijo/a.
Y tal vez sí que sea solo mala suerte. Pero es que yo no me voy a quedar embarazada así como así. Por tanto, ¿tan raro es que quiera respuestas? ¿Tan raro es que quiera asegurarme, cueste lo que cueste?

Creo que no, así que a finales de julio tengo cita con la archifamosa Juana Crespo. Porque dicen por ahí que si alguien puede, es ella. Y ahora viene lo otro. El cagarse de miedo.
* ¿Y si me dice que no hay nada que hacer? - También se dice que te habla sin tapujos.
* ¿Y si me dice que tampoco tiene la respuesta? - También es humana.
* Sé que a priori mi caso no aparenta ser de los más difíciles (eso ya se verá) - ¿Y si me dice que no le interesa?

No sé qué va a pasar, me toca seguir esperando, a que llegue el día de la cita, a que me digan algo, a que tenga solución, a que vuelva a quedarme embarazada, a que esta vez no se me vaya.
Y mientras tanto la vida sigue. Mi hijo sigue creciendo, mis amigos y familiares siguen teniendo hijos, nosotros seguimos viviendo y a tí te sigo queriendo, bebé mío.

lunes, 25 de mayo de 2015

En tierra de nadie

Hace unas semanas que muchas de vosotras publicasteis una entrada especial para el día de la madre. Sobre todo reivindicando el día para las que aún no han conseguido ser madres pero luchan encarnizadamente por serlo, a las cuales no felicita nadie y eso no es justo. Y tenéis toda la razón.
Pero yo ese día no pude hacer ningún comentario. A mí sí que me felicitaron, porque ya soy mamá, y para más inri celebrábamos el cuarto cumpleaños de mi niño. Y cómo me sentía yo? Acababa de perder mi embarazo, por el que había luchado encarnizadamente. Me sentía menos madre? Eso no. Pero me sentía en tierra de nadie, porque en el bando de las felices y orgullosas mamás lo siento pero de momento no me veo.

Es por eso que hace unos días me salí del grupo de mis amigas mamás. En ese grupo solo se habla de bebés, embarazos, lactancias...que se me clavaban como puñales en el alma, y les expliqué que no les podía aportar nada y me marché. Espero que lo hayan entendido. Y por supuesto tampoco puedo entrar en el grupo de las no mamás, con sus planes de fin de semana, planes nocturnos... ni ganas.

Aquí me quedo por el momento, en tierra de nadie. Sé que sólo tengo un camino por el que avanzar, y algún día poder volver al grupo de las felices y orgullosas mamás. Sé que sólo yo tengo la llave para conseguirlo. Bien porque finalmente consiga al ansiado hermanito, bien porque finalmente asuma que no vendrá y coja las riendas de mi vida y disfrute de lo que tengo sin más, sin pedir nada más... pero de momento no puedo. Es demasiado pronto y además me temo que no estoy haciendo bien mi duelo. La vida sigue y las obligaciones y quehaceres diarios me ocupan todo el tiempo. En los próximos meses todo es incertidumbre.

Al menos ayer, 24 de mayo de 2015, el primer día de mi primera regla después de perder a mi Estela, y sin ánimo de querer meterme en política, puedo celebrar que la persona que indirectamente ha influido tanto en mi vida privada a través de sus políticas públicas hasta el punto de hacerme retrasar el momento de buscar al hermanito, y sin querer echar balones fuera (véase mi entrada "Arrepentirse toda la vida"), pero que a mí sin duda me ha perjudicado enormemente; digo que puedo celebrar que esa persona ya no va a estar. Y no sé qué hubiera pasado si esa persona no hubiera estado en los últimos 4 años, pero creo que no tendríamos tanta precariedad laboral, y creo que yo ya tendría a mi segundo hijo. En fin, cada uno es dueño de su propia vida, pero legislar por el bien común es legislar para las personas, y no para los números.

Yo sigo sin hermanito, yo sigo en tierra de nadie, pero hoy quiero ver algún lado bueno, hoy quiero creer que este episodio se ha cerrado, sé que quedan muchos más por recorrer, y ya solo puedo andar hacia adelante, hasta el día en que vuelva a ser una feliz y orgullosa mamá. El método? Ese está todavía por ver.

jueves, 14 de mayo de 2015

Carta a mis eternos bebés

Hola Jimena, pequeña mía. Hace ya 5 años de tu partida.
Perdóname por no haberte escrito antes. A los meses de tu marcha empecé a pensarte una carta de despedida, pero supe que tu hermano A. estaba en camino y entonces la aparqué. Me concentré en su llegada, en que estuviera bien, y de alguna manera me reconcilié con tu pérdida porque supe que el propósito de tu partida fue para que pudiera venir él. Exactamente, si no te hubieras ido él no habría llegado. Y es lo mejor que me ha pasado.
Pero debí haberte escrito. En ningún momento te he olvidado, ni lo haré.

Ahora se me ha ido Estela. Mi pequeña Estela. Cuánto te he luchado? Cuánto te he soñado, anhelado, imaginado...? Mi gran lucha por ti la he fundamentado en gran parte para que A. tuviera un hermano. Por fin viniste pero igualmente te me has ido y no he podido entender el por qué.
Ahora creo, quiero imaginar que viniste para acompañar a Jimena, para que no estuviera sola. Ella estaba antes, así que el hermanito va para ella.
Por favor quereos mucho.

Esto no se me da nada bien. Me tengo por excéptica, atea, de las que no creen en nada más allá de la propia naturaleza. Pero vosotras sois mis hijas y siempre lo seréis. Habéis estado en mi barriga, habéis vivido a través de mí y eso no va a cambiar. No os enfadéis porque la gente no os de importancia, porque piensen que solo fuisteis un puñado de células, porque yo no sepa si de verdad fuisteis niñas o no. Sois mis hijas, yo lo sé. Pensé y soñé vuestros nombres mucho antes de que empezarais a ser, sobre todo el tuyo Estela, por la que tanto he tenido que luchar. No os preocupéis, estos nombres son los vuestros. No los usaré.

Ahora permitidme que siga en este otro lado. Que cuide de vuestro hermano A. Vosotras ya no me necesitáis pero él sí. Estela me habría encantado que pudieras jugar con él en este lado, pero vale, juega con Jimena, si eres más feliz así, sea.
Siempre seréis mis niñas, mis eternos bebés.

Os quiere:
Mamá.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Cumpleaños feliz

Hoy mi hijo cumple 4 años.
Y yo quiero estar feliz, porque tenerle es lo mejor que me ha pasado y él se lo merece.
Lo que pasa es que esta vez tampoco puedo darle su regalo.
Hace apenas unos días que creía que sí, que me imaginaba cantando el cumpleaños con un secreto escondido en mi barriga, pero no pudo ser.
Me pregunto si será algún día. ¿Y cuántos años tendrás ya?
Ahora lo veo tan lejano, tan difícil, tan fuera de mí...

Eres lo mejor que me ha pasado. Feliz cumpleaños mi vida, feliz, feliz....

martes, 28 de abril de 2015

En el paritorio

No sé si será igual en todos los hospitales. Imagino que sí.
La misma ginecóloga de guardia que atiende un aborto, es la misma que atiende un parto, y la misma que atiende a aquellas que están a punto de ser mamás y acuden a monitores.

Por tanto estamos todas en la misma sala. En el paritorio.

La ginecóloga ha intentado evitarme esto, por eso me ha dicho que mientras salen los resultados de mi analítica (ya que he estado con clexane-40) me vaya a la cafetería y vuelva en una hora. Vuelvo a la hora pero todavía no está la analítica, así que a esperar.

Y aquí estoy. Sentada. Sin llorar. Mirando al infinito. Mirando a la nada. Como si fuera la máquina del café. El problema es que no estoy sorda. Y lo oigo todo.

Enfrente de mí está la sala de monitores. Las barrigas de las que están a punto de ser mamás laten con una fuerza devastadora. Y no puedo evitar el flash-back.

Hace 4 años yo estaba aquí. En una sala más allá a la izquierda. También estaba monitorizada y mi barriga latía igual de fuerte. Estaba de parto.
Y precisamente en esa sala un poco más allá a la izquierda se empiezan a oír gritos de dolor, bastante aterradores la verdad. De ella sale una auxiliar corriendo y gritando: ¡ya tiene la cabeza fuera!!

Entre esa sala más allá a la izquierda de donde provienen los gritos y la de monitores hay otra sala, en la que yo he estado hace una hora, donde la ginecóloga va dando instrucciones a las futuras mamás. La puerta está abierta y yo lo sigo oyendo todo:
- A tí te programo la cesárea para tal día y aprovechamos para hacerte una ligadura de trompas ya que es el tercero y ya no quieres más.
- Tú acude a urgencias en cuanto sientas contracciones o rompas aguas, que estás a punto de caramelo.
- Y tú, si no te pones de parto en una semana, vienes y lo provocamos.

Y yo sigo sin poder evitar el flash-back.

Hace 5 años yo también estuve aquí. Quizás en esta misma silla, cuando acudí varios días después de abortar (que me pilló en otra población) porque el flujo me olía muy mal y me asusté (no fue nada, solo una membrana que se había atascado).
La vida es pura ironía. Aquél, como éste, tenía que haber nacido en noviembre. Aquél, como éste, también lo perdí en abril. Hace 5 años. Solo que entonces yo no tenía problemas para quedarme embarazada y ahora sí. Nota inútil-mental: no volver a quedarme embarazada en febrero-marzo.

Volvemos a oir los aterradores gritos de la sala que está más allá a la izquierda. La dueña de la barriga que ha salido de monitores y se ha sentado a mi lado suda y se sofoca, y comenta riendo asustada que esto tendría que estar más separado, o insonorizado. No le quito la razón. Pero me cambio por cualquiera de vosotras (pienso).

En verdad esos gritos aterradores duran muy poco (apuesto que no era primeriza), y enseguida dan paso a un llanto infantil, de recién nacido, vítores y enhorabuenas del equipo médico, y lágrimas de alegría de la reciente mamá. La cara de la dueña de la barriga que está a mi lado coge un poco de color, y en sus ojos asoma la ilusión.

No puedo evitar el flash-back.

En el paritorio no hay ecógrafo (sí, malditos recortes), así que la ginecóloga nos envía a las 3 barrigas y a mí al ginecólogo de consultas externas (mi analítica ya está lista, "todo bien"). A ellas para un control ecográfico previo al inminente nacimiento de sus bebés, y a mí para un control ecográfico previo al tratamiento para expulsar un embrión sin latido, que se paró en la semana 6 sin yo saberlo, justo después de haber escuchado su corazón que latía con fuerza y de repente ya no.

Así que para allá que vamos las 4, 3 barrigas y yo. Ellas jóvenes, yo demasiado vieja ya. Ellas delgadas (menos por la barriga), yo con no sé con cuántos kilos de más. Ellas de mediana estatura, una incluso algo más pequeña. Y yo tan alta, tan desgarbada, tan fuera de lugar. Porque yo no debería estar aquí, yo no debería estar HOY aquí. Esto es absurdo, es esperpéntico.

Pero estoy aquí porque la vida me ha traído aquí. Debe ser que este es mi lugar. La vida pone las cosas en su lugar. En el paritorio, en abril otra vez, en esta situación tan absurda, en este preciso instante en el que me he convertido en Mrs. Hyde, en mi realidad que era pesadilla pero que al despertar resulta que es mi única verdad.


La vida es sueño

Además de pura ironía, y los sueños, sueños son.

Últimamente mi vida también ha sido un sueño, pero los sueños, sueños son.

Y ya desperté.



Y ésta que veo en el espejo soy yo. Estúpida, ilógica, como en la canción de Marc Anthony, pero es ésta la que soy. La real. Pues la de hace unos días, la que se sentía en paz con el mundo, la que creía ver la luz al final del túnel, era  mentira, no era yo. Yo soy ésta, Mrs. Hyde, la que no entiende nada, la que no ve la lógica por ninguna parte.

24.

24 años tiene mi donante.

Yo soy ésta. La que de repente ha envejecido 30 años. La que ya no tiene fuerzas. La que siente que luchar no sirve para nada. La que se ha sentenciado de por vida porque de la vida ya no espera nada.

El problema eran mis óvulos.

Es lo que pienso mientras la gine de guardia me explica que esto de los abortos es muy normal. No se sabe exactamente el porqué, pero probablemente un fallo genético, o cromosómico, que hace que el embrión no sea viable en un punto del desarrollo y se pare.

Renunciar.

Renunciar a mis óvulos, a mi genética.

Porque ante todo no quería fallos, no quería malformaciones, no quería esto. Para eso está la ovodonación, o eso creía.
Me siento engañada, estafada. ¿Para ésto tanto duelo genético? Sigo sin entender nada. Mi hijo ya no va a tener a su hermanito.

Ojalá alguien me lo hubiera dicho cuando nació: Oye, que sepas que ya no vas a tener más, así que no hagas planes, no sueñes, no, porque esto es lo que hay, y lo demás es perder el tiempo. ¡No seas gilipollas!!!
Ojalá lo hubiera sabido.

Por el retrete se fue mi embrión, junto con mis sueños, mis ilusiones, mis esperanzas. Se fue dejándome tan solo una estela de dolor y tristeza.

Estela.

La hija que no tendré, el nombre que no le pondré. Tanto da que hubiera sido un niño. Esto es meramente simbólico.
Y aquí estoy yo, como en un Tranvía llamado Deseo, pronunciando a gritos el nombre de alguien que se fue y ya no va a volver.


¿Y ahora qué? ¿Qué nos queda? 2 congelados en los que no tengo ninguna confianza.

¿Entonces qué? Vivir. Vivir la vida con su pura ironía, la vida que es sueño, la vida que me hizo creer que esta vez era mi aliada, la vida con todo lo que me ha dado que no es poco, la vida que no me piensa dar nada más, la vida que en este punto ya solo empieza a quitar.
Vivir por inercia, tal vez intentarlo otra vez, pero también por inercia.
Vivir porque la vida nos lo dio a él y siempre lo agradeceré. Vivir sólo por él, que se ha quedado solito, que se ha quedado sin hermanitos, y no quisiera que esta carga tenga que pasar a él.
Vivir sin ilusiones, con el deseo de volver a ser mamá que es lo único que me queda intacto. ¿Pero eso cómo se hace?
Vivir mi vida que es la mía, aunque ya no sé si es sueño o es realidad.



lunes, 13 de abril de 2015

Cómo cambia el cuento

A muchas de vosotras de las que estáis recién embarazadas os he leído que no os sentís como tales, y que por supuesto lo de contarlo a los demás es algo impensable, todo ello en contraposición con aquellas embarazadas que lo han conseguido de forma natural y sin esfuerzo, que en muchas ocasiones ya lo dan todo por hecho desde que ven un positivo. Es curiosa la diferencia. Ahora que a mí no debería extrañarme, puesto que el otro día pensando me dí cuenta cuánto ha cambiado el cuento conmigo misma, sin tener que compararme con otras personas.

MI PRIMER EMBARAZO: Tenía 32 años, y lo conseguí en el segundo intento (sí, ya sé que muchas van a odiarme por eso, pero es lo que hay). No le habíamos contado a nadie que estábamos buscando, estábamos super contentos y confiados, yo sabía que eso de los abortos pasaba pero no me planteé que me podía pasar a mí, puesto que a mi alrededor la verdad es que no conocía ningún caso. Estando de unas 5 o 6 semanas nos lanzamos a contarlo a familiares, amigos y compañeros de trabajo, por ese orden. Jamás olvidaré la reacción de mi madre cuando lo dijimos, ella que no es muy dada a mostrar emociones, me abrazó llorando de alegría. Bueno, nuestra frase para anunciar la noticia era la siguiente: ¡VAMOS A SER PAPÁS! ¿Véis? Yo también lo daba por hecho. No tenía miedo de nada, no quise hacerme ninguna eco hasta que estuviera de 12 semanas, y en Semana Santa nos fuimos de viaje a Mallorca, el médico me dijo que no pasaba nada por coger el avión así que para allá que nos fuimos. Sin embargo a la vuelta, en el mismo aeropuerto, fui al baño y empecé a ver los manchados. Dos días más tarde todo había acabado.

Después vinieron algunas pruebas que me hice yo por mi cuenta, sospechando de ciertos problemas de coagulación ya que sabíamos que los tenía mi hermana. Las pruebas me dieron positivo y me confirmaron que de volver a quedarme embarazada sería un embarazo de alto riesgo. Así que entre eso y el aborto llegamos a

MI SEGUNDO EMBARAZO: Seguía teniendo 32 años. Dejé pasar 7 meses desde el aborto y me quedé en el primer intento (seguid odiándome). Sin embargo el miedo se había instalado en mi cabeza, y no tenía pinta de querer marcharse. Fue muy duro tener que anunciar a los familiares, amigos y compañeros de trabajo, por ese orden, que ya no iba a ser mamá, así que esta vez decidimos esperar bastante más para anunciarlo.
A mis padres se lo dije con 5 semanas, pero porque por entonces estaba pasando una temporada con ellos y me habían notado algo raro. El modo fue muy distinto, me decían que qué me pasaba, y yo que nada, y ellos insistiendo, estás enferma? te duele algo? te ha pasado algo? Hasta que exploté y les dije: lo que me pasa es que estoy embarazada y acojonada!
A mis suegros no quise decirlo hasta la semana 8 más o menos, cuando pudimos oírle el corazón. Porque ahora sí, ecografía mes sí y mes también, si nó no estaba tranquila.
A mis amigos se lo dije entre la semana 12 y 14, según los fui viendo. Hasta el momento estuvieron todo el tiempo intentando adivinar porque algo sospechaban, pero nunca pudieron llegar a confirmarlo (por ejemplo me veían comer jamón tan tranquila puesto que me había salido inmunidad a la toxoplasmosis, así que genial).
Y en mi trabajo lo dije a las 17 u 18 semanas, y porque ya se me notaba el embarazo.
A todos ellos la frase anunciadora no fue que íbamos a ser papás, sino un simple ESTOY EMBARAZADA, y en muchas ocasiones además acompañado con la coletilla DE MOMENTO.

Después nació mi hijo y se fueron los miedos. Creía que la búsqueda del segundo sería distinta, que ya no tendría miedo puesto que ya había visto que las cosas también podían ir bien, y además si tenía otro aborto no lo pasaría tan mal porque ya tenía un hijo. Pero no conté con que me podía topar con la Esterilidad Secundaria, según pone en mi diagnóstico.

MI TERCER EMBARAZO: El actual. Tengo 37 años y como sabéis ya no me he podido quedar embarazada de forma natural, ni siquiera con mis propios óvulos. Sé que no he tenido que esperar demasiado pero es que yo me he saltado muchas etapas: no he esperado un año para saber que algo iba mal, no me he sometido a ninguna IA, y no he querido intentarlo con mis óvulos más que una vez, total para qué? Pero este tiempo viviendo con la infertilidad, aunque breve, me ha marcado profundamente. Tengo miedo, claro que tengo miedo. No es como lo había imaginado, porque me ha costado tanto, tanto... que si lo pierdo sé que será peor que el primer aborto. 
Tengo que decir que mi familia ya lo sabe, y la mayoría de mis amigos también, pero porque con éstos metí la pata hasta el fondo. Quería decirlo a 4 amigas contadas por el whatsapp, más que nada porque ellas sabían que me había sometido a tratamiento y me iban a preguntar. Una de ellas iba a cumplir años en breve, y las demás habíamos hecho un grupo para ver qué le regalábamos. En ese grupo estaba puesta su foto. Imaginaos lo que pasó. Que al querer contarlo a esta amiga en cuestión, me lié al ver su foto y lo puse en el grupo (8 o 9 amigas, na menos). Imaginaos ahora mi cara cuando me dí cuenta. En fin, lo único que puedo hacer es reírme y ya está.
Ahora, que la frase anunciadora en todos los casos también ha cambiado: TENGO UNA BETA POSITIVA. Sin más.

Y aquí estoy, embarazada de 7 semanas, y otra vez acojonada. Quiero confiar que todo irá bien, que estoy con la medicación adecuada, que el óvulo fecundado procede de una mujer joven y sana y por tanto no tiene porqué pasar nada, pero el miedo no se va, no se va y veremos si en algún momento decide dejarme en paz.

Hay que ver cómo cambia el cuento.

miércoles, 8 de abril de 2015

Números

27: meses que me ha costado quedarme embarazada de nuevo.

90: valor de mi beta a los 9 días post-transferencia.

6+4: semanas embarazada.

21: de febrero, hipotético día de mi FUR. En realidad fue el 20, pero como ha sido Ovodonación el mío no cuenta.  Aun así me parece tremenda la sincronización.

17: milímetros que mide el saco gestacional.

3,7: milímetros que mide mi embrión (la verdad no sé la cifra exacta, sé que es 3 y pico). Según el ginecólogo ese tamaño es normal, es el esperado.

120: pulsaciones por minuto del corazón de mi embrión!

1: número de embriones. De dos se ha quedado uno. Si soy sincera respiro aliviada, prefería 2 antes que ninguno, pero también prefería 1 antes que 2. Embarazo más cómodo, parto más fácil, lactancia materna más probable. 

1.000.000: de gracias a todo el mundo que me ha apoyado y de alguna manera ha hecho esto posible. A mi hombre, a vosotras, a mi ovodonante, a los médicos y demás equipo clínico, a mi familia, mis amigos... Me bailan las cifras.

A día de hoy estamos más tranquilos, más contentos, más ilusionados. No del todo, pero sí más. Ya hemos dado otro paso.

viernes, 27 de marzo de 2015

¿Es que no hay guionistas infértiles?

Supongo que sí los habrá, pero es que no se nota. Hago memoria de series con mucho éxito y siempre hay algún episodio de infertilidad tratado de forma frívola, sin darle importancia, por eso digo que los guionistas deben ser todos muy fértiles, porque sino no me lo explico.

Y para entretenerme un poco en esta Ecoespera y tratar de alejar un poco los fantasmas, ahí van 3 ejemplos de series de éxito en los que la infertilidad de algunos de sus protas se ha tratado, a mi entender, de forma irreal:

FRIENDS.
Muy fuerte. La pobre Mónica siempre ha manifestado su deseo de ser madre, siempre. Rachel no tanto. Pero llega la boda de Mónica y resulta que Rachel se ha quedado embarazada sin querer, y se hace el test en plena boda, para más inri. Después para colmo, cuando da a luz, no tiene otra que robarle el nombre a Mónica! Porque Mónica le suelta el nombre que siempre le habría gustado para su hija (Emma), y se lo queda Rachel! Vale que con el consentimiento de Mónica, vale que en esas Mónica todavía no sabe que tiene un problema de fertilidad, pero es que tiene narices!! Después Mónica y Chedler intentan ser padres sin éxito, le diagnostican algo a Chedler (no me acuerdo el qué), pero vamos, que acaban adoptando y muy felices, aunque en la realidad lo de adoptar no es tan fácil.



MODERN FAMILY.
No es infertilidad tal cual, porque ahora hablamos de Cameron y Mitchel, la pareja gay, los cuales por razones obvias solo tienen la opción de adoptar. Tienen adoptada una niña vietnamita, y cuando deciden adoptar un segundo niño todo son trabas, no hay manera, y lo pasan mal, realmente mal. Finalmente se les cierra esa puerta, y cuando están intentando pasar página y superar el trance, llega Gloria, la mujer del padre de Mitchel, cuarentona, a decir que se ha quedado embarazada, por supuesto sin querer, y a ellos nadie les presta atención, que se queden solos con su dolor, que adopten un gato y todo solucionado. Venga ya!!!!



COMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE.
Lili siempre ha querido tener hijos. Robin nunca. Pero cuando a Robin le dicen que nunca podrá tenerlos, se le queda la espina clavada, porque una cosa es no querer, y otra distinta no poder. Llega el día de la boda de Robin y cómo no tiene que saberse, aunque no sea de forma voluntaria, que Lili está embarazada de nuevo (porque ella y Marshall ya tienen un niño). En fin, en realidad esto es menos grave, lo único que parece que no pueden respetar las bodas de las demás. Lo que pasa es que cuando ví este capítulo estaba en mi primera betaespera y por un momento odié a Lili, qué fácil lo tuvo, y encima suelta que presiente que es una niña estando de muy pocas semanas, y al final resultó que sí era niña, ¡¡Amos Hombre!!



En fin, aquí he soltado unas cuantas chorradas que espero al menos hayan resultado un poco entretenidas. Alguna conoce algún episodio parecido??

viernes, 20 de marzo de 2015

El algodón no engaña

Pero mis tetas sí, porque la Beta ha sido positiva, positiva! positiva!! Lo tengo que repetir porque todavía no me lo creo. Estoy en una nube. Es increíble cómo una sola palabra puede cambiarlo todo: positiva.

Sé que todavía nos queda un gran camino por recorrer, pero encantados de hacerlo, estamos deseando que todo vaya bien.

Pequeñines, o pequeñín, no lleváis mis genes pero yo ya os siento míos. Míos, míos, míos. Por favor no nos dejéis, aquí os estamos esperando los 3, papá, mamá y vuestro hermano.

Gracias chicas por haberme animado, por haber estado ahí simplemente. Laura me ha hecho mucha gracia que hayas estado hoy pendiente de mi beta, qué linda eres! No he estado en casa en todo el día y yo con el móvil no me aclaro para escribir.

Gracias a mi hombre por todo el apoyo y comprensión que me ha brindado, y por darme la oportunidad de reírme de él porque ha llorado más que yo con el positivo (soy un poco mala).

Gracias a esa chica que nunca conoceré, 13 años más joven que yo, que ha hecho esto posible.

Gracias a los amigos y familia que han intentado ayudar en lo posible, aunque a veces sabemos que no saben cómo.

Gracias a Supermercados Lidl por haber traído esos calcetines tan suaves y mulliditos que me han mantenido los pies calentitos todo este tiempo.

En fin, esto no ha hecho más que empezar. Seguiremos informando.

martes, 17 de marzo de 2015

Mis tetas me odian

Yo no sé qué os he hecho. Nunca habéis sido muy grandes pero eso a mí no me ha importado. Así que nunca me he dedicado a maltrataros y a querer haceros aparentar lo que no sois.

Por eso no entiendo porqué os burláis de mí. 

Vale que hace unos 6 años me disteis aquel susto tan gordo, cuando en una de vosotras apareció un bulto sospechoso que me llevó de cabeza varios meses hasta que me confirmaron que no era nada malo.
Vale que no pude hacer buen uso de vosotras cuando nació mi hijo, porque al fin y al cabo no fue vuestra culpa. Son cosas que pasan.

Pero desde que estoy intentando tener otro hijo no habéis hecho más que atormentarme y ya no lo soporto. Ya sé que cada mujer es un mundo, y que cada embarazo es un mundo. Ya sé que no hay que buscar síntomas y que muchos de ellos pueden ser debidos a la medicación. Pero yo ya he estado embarazada dos veces y creo conocer mi cuerpo. Y cuando yo he estado embarazada, mis tetas se han hinchado como globos, se han puesto como piedras y me han impedido dormir boca abajo desde varios días antes de la primera falta. Hace mucho tiempo que no siento nada de eso.

Eso que dicen los hombres que si fueran mujeres estarían todo el día tocándose las tetas, pues ahora parece que yo debo haber sido hombre en otra vida. Porque es enfermizo, es obsesionante. A veces me obligo a no tocarme y no pensar en eso, pero entonces voy dando saltitos a ver si me duelen. Esto es una tortura.

Los primeros meses de búsqueda me angustiasteis porque no me dolíais nada en absoluto. Y me venía la regla. Después pasasteis a ser más crueles, y me empezabais a doler y yo me empezaba a ilusionar, aunque nunca llegasteis a ser como piedras, pero me ilusionaba y me venía la regla. Más tarde, como para hacerme una advertencia, os desinflabais unos días antes de la regla, como para decirme déjate ya de ilusionar, imbécil! como hicisteis el día de mi cumpleaños. Después de la FIV he tenido 4 reglas, hasta la OVO, y durante ese tiempo nada de nada, parecía que no existíais. Y con la OVO parecía que sería igual, no me habéis dolido nada ni siquiera con la progesterona, hasta hace un par de días, 4 días post transfer, en el que me ha parecido sentir algo, leve, pero me he ilusionado. Porque pensaba que al llevar varios días con la progesterona sin sentir nada esto tendría que ser por otra cosa, por otra hormona que ha entrado ahora en juego. 
Pero no. Esta mañana habéis amanecido desinfladas. Otra vez. A 3 días de la beta, me estáis diciendo: deja de hacerte ilusiones, imbécil! 

Hoy es un día gris. Hasta ahora he intentado mantener la ilusión. Creer que aunque no me duelan eso no quiere decir nada. Pero ya no. No puedo más que pensar que la Ovo tampoco ha funcionado. Que quizás la vida no es que sea pura ironía, es que la vida, por razones que aún desconozco y no alcanzo a comprender, no quiere que yo vuelva a ser madre. Y mis tetas se ríen, se burlan, porque el dolor no va con ellas. Quizás es el momento de torturaros, de comprarme sólo Push-Up y Wonderbra, aunque quizás yo no vuelva a ser madre, ahora a vosotras os va a tocar aparentar lo que no sois. CABRONAS!!!!

viernes, 13 de marzo de 2015

7 Pecados Infértiles

Podría ser el título de la segunda parte de 50 Sombras de Grey, cuando los protas, cansados del bondage y otras flagelaciones, deciden buscar un retoño pero no lo encuentran, eso sí que es tortura y no las espositas y los latiguitos. Pero no, no voy a escribir la segunda parte de esa historia, máxime cuando ni he leído los libros ni he visto la peli, y de seguro que meto la gamba.

7 Pecados infértiles, porque cuando una se encuentra con este problema, no puede evitar cometer más de un pecado de esos, si nó todos, y bien que nos los sabemos gracias a Brad Pitt.

LUJURIA: Por supuesto el primerito, cuando una todavía no sabe que tiene un problema de fertilidad y busca y busca y hasta abusa del maridín a ver si nos quedamos embarazados. Lo irónico de este pecado es que a medida que va pasando el tiempo éste va desapareciendo, se esfuma, se difumina y se convierte en:

PEREZA: Porque tener relaciones sexuales ya se está convirtiendo en una obligación, hoy toca porque toca, y mira, me empieza a dar muuuucha pereza. Afortunadamente, haber conseguido asimilar que no podré ser madre de manera natural, me ha hecho retomar las relaciones sólo porque nos apetezca, ya no hago más el canelo.

SOBERBIA: Al principio sí, cuando todavía me creía fértil. Porque eso es algo que sólo le pasa a las demás, yo ya tengo un hijo y mi fertilidad está comprobada. Faltaría más. De seguro que no me cuesta más de tres meses quedarme embarazada de nuevo....qué GP!! Pues eso, que en este mundo todas la mujeres somos fértiles hasta que se demuestra lo contrario, y a mí ya me lo han demostrado, así que mi soberbia a tomar por saco.

AVARICIA: Por pedir que no quede. Quiero embarazarme pronto, tener un embarazo de libro, sin náuseas ni vómitos, no engordar más que lo justo, que el parto sea rápido e indoloro, y que mi retoño se me agarre a la teta a las primeras de cambio y tenga un subidón de leche en el acto... Pues eso, que la avaricia rompe el saco.

GULA: Supongo que unida a la ansiedad que provocan los tratamientos, el esperar que la señora de rojo no venga, el buscarse síntomas de embarazo o no embarazo, hacer pizzas y otras tantas recetas más para no pensar, bizcochos, flanes, empanadas...todo light. Menos mal que le han encontrado buenas propiedades al chocolate, porque menudo tute le estoy metiendo. En esta segunda betaespera que estoy pasando, me he propuesto cortarme, porque ya llevo unos 3 kilos de más, pero veremos a ver si aguanto.

IRA: Cuando te diagnostican que ya no vas a poder ser mamá, que para tu edad tu reserva ovárica está demasiado disminuida, el enfado con el mundo y con la vida es monumental. Ira por haber perdido un tiempo precioso, ira porque creía que esto sólo le pasa a los demás y está siendo todo lo contrario, ira porque me he gastado un pastón para nada, porque esto no es lo que yo tenía planeado, porque ya no soy la misma, porque me cuesta sonreír. Ira, ira, ira... y si no que se lo digan a mi armario.

ENVIDIA: Qué voy a decir que no se sepa ya? Pero si me dan envidia hasta los padres de Caillou, los padres de Peppa Pig, porque ellos tienen dos....y son unos putos dibujos!! Qué no se me pasará por la cabeza cuando conocidos y familiares se van embarazando a las primeras de cambio y todo les va sobre ruedas...??? Envidia con todas las letras, el pecado que más he odiado siempre, el que me parece más ruin y rastrero, pues ahora aquí lo tienes, con todas las letras y en primera plana.


lunes, 9 de marzo de 2015

Vomitar y pasar página.

Vomitar. A eso me he dedicado hasta ahora. Vomitar una y otra vez todo lo que he rumiado durante meses y me estaba carcomiendo por dentro. No digo que las arcadas vayan a desaparecer así por arte de magia. Pero ya es hora de pasar página, o al menos intentarlo.

En 3 meses me he tenido que enfrentar a dos duelos. El primero con el negativo de mi FIV, un duelo difícil, si además tenemos en cuenta que no me dejaron tregua, porque a los 14 días exactos me anunciaron el recién descubierto embarazo de mi cuñada  (pocas horas después del test), en vísperas de navidad, sin que por ello haya podido desconectar. Espero no tener que volver a pasar unas navidades así en mi vida. ÚLTIMA ARCADA.
El segundo ha sido mi duelo genético. Quizás no tan difícil porque ya lo venía viendo desde lejos, que mis óvulos estaban ya desahuciados. Pero una vez que todo queda confirmado, asumir, saber que mi hijo/a ya no llevará mis genes se hace difícil. Hay quien desde fuera lo ve muy fácil, ¿y qué más da? Pero no señores, renunciar a tus óvulos no es como ir a una tienda pensando que te vas a comprar una camisa roja y tener que llevártela azul. No es lo mismo.
Pero ya está.

No quiero tenerle rencor a la vida, ésta que a veces es pura ironía.
Por supuesto la vida me ha dado cosas muy buenas.
Al padre de mi hijo, que me apoya y me entiende y ha estado ahí para lo que haya hecho falta. Tenemos mucha suerte de poder contar con ellos. Gracias porque seguramente tú impediste que siguiera aporreando la puerta del armario y me hiciera más daño, aunque en mi enajenación mental no lo recuerdo bien del todo. Te quiero.
Tenemos trabajo (de momento pero lo tenemos), tenemos dónde vivir, tenemos a nuestra familia, tenemos amigos, aunque últimamente los hemos descuidado un poco (mi dolor egoísta de nuevo), nos tenemos a nosotros, y sobre todo tenemos a

MI NIÑO:
Aunque él merecería un capítulo aparte. Mi niño es un solete. Y no lo digo sólo yo.
Mi niño me has regalado miles de sonrisas desde que naciste. Da gusto verte comer. Da gusto verte dormir. 
Da gusto verte crecer, aunque lo hagas tan deprisa. Verte jugar, sorprenderte por todo. Preguntarte por todo y preguntarnos por todo. En casi 4 años no nos habrás dado ni 3 malas noches. ¡Qué suerte hemos tenido contigo! A veces pienso que contigo gastamos toda la suerte y por eso nos ha tocado vivir ahora ésto. Es que eres tan buen niño, tan buen hijo, que yo sé que serías un muy buen hermano. Y por eso no me resigno, aunque sé que contigo gasté toda la suerte. Tengo que hacerte este regalo, ascenderte, pasarte de hijo único a hermano mayor, y ya sólo espero que la vida, que a veces es pura ironía, esta vez sea mi aliada y me ayude a poder decirte que sí, que ahora sí hay un bebé en mi barriga, que ahora sí vas a tener un hermanito.

lunes, 23 de febrero de 2015

La Loca de la Cabina

Va a hacer ya casi 20 años. Cuando era estudiante y vivía fuera de casa, en otra ciudad. Entonces todavía no existían los móviles, y si existían solo unos pocos privilegiados los tenían. 
Me acuerdo que era septiembre y acababa de hacer los exámenes que me habían quedado en verano. Quedé con dos amigas que vivían al otro lado de la ciudad para ir al cine o algo así. Pasó que por alguna razón que ya no recuerdo, tenía que llamarlas urgentemente, seguramente una tontería, pero para mí en ese momento era sumamente apremiante. No tenía teléfono en casa y estaba sola. Así que salí a la calle en busca de una cabina de teléfono. La más cercana estaba ocupada con un pesao de esos que no termina nunca de hablar. Corrí en busca de otra cabina. Cuando la encontré, enseguida inserté la única moneda que tenía, una de 100 pesetas, pero la cabina la rechazó. A veces pasaba, no había más que recuperar la moneda, frotarla enérgicamente contra el lateral del teléfono y volver a insertarla. Pero mi sorpresa fue que la puertecilla por la que uno introducía los dedos para recuperar el cambio estaba abollada, abollada y totalmente atascada. Imposible abrir la puertecilla, imposible recuperar mi moneda. Era de noche, no había nadie por la calle. Vi un bar y entré para que me cambiaran un billete de mil pesetas, pero no quisieron ayudarme. Ya se sabe, la mala follá. Volví a la cabina para seguir intentando recuperar mis 20 duros, pero nada. Comencé a golpear la puertecilla con las manos, todo en vano, y ya frustrada seguí golpeándola con más fuerza, gritando y dando patadas ¡maldita cabina!. Total, que me hice polvo los nudillos y además para nada (salvo el desahogo que da atentar contra los bienes de la telefónica).


Más tarde se me ocurrió contárselo a mis amigas enseñándoles mis manos dañadas. Y claro, menuda risa. ¡Estás pallá niña! ¡Pero mira que eres bruta! No, si lo entiendo, una muchacha de 18 ó 19 años, pegando golpes y gritándole a una cabina de teléfonos en plena noche, y vete tú a saber por qué tontería, pues sí, eso da lugar a mofa, y a burla, y a un fama que ya no te vas a quitar de encima. Durante años ellas no pudieron evitar volver a recordar el episodio y volver a reírse. Normal. Yo también lo hago.

Pero después pasaron los años y yo personalmente no me había vuelto a acordar de aquello. Y ellas tampoco lo habían vuelto a mencionar.

Hasta un sábado del pasado mes de noviembre. De la cabina de teléfonos hemos pasado al whatsapp, y yo en estado betaesperante, no en el whatsapp sino en la realidad. Tenemos un grupo de amigos y no sé porqué de nuevo ha salido a colación el asunto de la cabina, cuando ellas se vuelven a partir de risa con esos emoticonos tan monos, y yo esta vez ni replico ni na. Hace solo unos minutos que otra amiga ha anunciado su embarazo de varias semanas por el mismo grupo de whatsapp, y ya sabéis cómo sienta eso, que sí, que ellos no tienen la culpa de nada, pero ya sabéis cómo sienta. Por supuesto es su 2º hijo, por supuesto el 1º es menor que el mío. Pero como iba diciendo los comentarios van ahora por el camino de pero qué bruta, si es que vas de fina pero vaya tela, vaya genio...

Lo que no sabían mis amigas, ni yo tampoco en ese momento, es que justo una semana después se volvería a repeteir el episodio. Después de casi 20 años, mis manos han vuelto a golpear, una y otra vez y vuelta a golpear, no una cabina de teléfonos sino la puerta de mi armario. Y esta vez con mucha más violencia, más rabia contenida, más frustración, más impotencia, más dolor. Más. Si es que yo soy así, me contengo, me contengo, me contengo...¡Y EXPLOTO! Este sábado, tras casi 20 años desde aquel día en que golpeé una cabina, me ha bajado la regla, lo que significa que todo lo que has pasado al someterte a una Fecundación in Vitro no ha servido para nada.
Lloro y mientras meto las manos en agua fría (realmente me las he destrozado, el armario por fortuna no) pienso en mis amigas. La vida es pura ironía. Si ellas presenciaran esta escena ya no creo que les provocara risa. Me las imagino y las veo asustadas, muy asustadas ¿cómo no se van a asustar si hasta me he asustado yo? ¿Y si la donación de óvulos tampoco funciona? ¿Me destrozaré las manos otra vez? ¿Me golpearé la cabeza?

Entiendo que si alguien lee esto pensará que estoy loca de atar. ¿Por qué no lo deja? ¿No ve que se va a matar? Sencillamente espero que no, que si no sale bien esta vez sepa llevarlo de otra manera. Pero no, si es que yo soy así, que me contengo, me contengo...¡y exploto! ¿Cómo lo voy a dejar si lo que más deseo es otro hijo? ¿Cómo dejar que mi parte racional, si la hay, actúe? Si yo no sé nada, no sé nada salvo que soy la  Lechera, y ahora también la Loca de la Cabina.



miércoles, 18 de febrero de 2015

Arrepentirse toda la vida

Algo que en teoría nunca debe hacerse. Arrepentirse de las decisiones tomadas. Pero llega la esterilidad y te rompe los esquemas.

Desde que nació mi hijo ha sido tanto el amor y la gratitud que he sentido por tenerlo que tuve claro que querría repetir. A mí me daban dos, ¿no? Y como ya he comentado en entradas anteriores, la firme decisión fue buscar al hermanito cuando el niño tuviera unos dos años.
Ya han pasado dos navidades y el niño tiene ya año y medio, por lo que la búsqueda del segundo es inminente.

Pero ¡ay! la crisis. La crisis nos golpea a todos y de qué manera. Tampoco me voy a quejar, no estamos del todo mal. Sin embargo hay incertidumbre, y mucha, hacia el futuro laboral. Mi pareja, mi hombre, el padre de mi hijo, no tiene trabajo fijo y peligra. Peligra porque es profesor interino y las cosas se están poniendo muy feas. Estamos en navidades, y para el próximo curso escolar está previsto que se convoquen oposiciones de lo suyo. Y yo, una fría mañana de diciembre, aún en la cama, pienso, pienso y pienso ¿para qué tanto pensar? y pienso que si nos ponemos a buscar al hermanito tal y como lo habíamos planeado probablemente nacerá cuando estén a punto de celebrarse las oposiciones, con el jaleo que eso conlleva. Pienso y encima pienso en voz alta, y se lo digo a mi pareja, a mi hombre, al padre de mi hijo, y entonces él dice: ¿Qué hacemos? ¿Esperamos un año más? Pues sí, esperamos un año más.

ME ARREPENTIRÉ TODA LA VIDA.


Porque entonces yo tenía 35 años y a lo mejor aún estaba a tiempo. Aún estaba a tiempo y lo dejé pasar. Nunca lo sabré, pero igual yo tenía todavía buenos óvulos y los desperdicié. Está bien, yo no podía saberlo ¿quién iba a dar? Si solo fue un año, un maldito año en el que no dejé de pasarlo mal, pues las ganas no se me quitaron ni por un instante, pero me serenaba y me decía a mí misma que no pasaba nada, que ya quedaba menos.

                    ME ARREPENTIRÉ TODA LA VIDA.

La vida es pura ironía. Porque después de todo no hubo oposiciones, porque las oposiciones son en el presente curso escolar, en plena ovodonación, y porque si al tomar esa decisión nuestra intención era salvaguardar la economía familiar, ahora tenemos que gastarnos nuestros ahorros y mucho más.

Que sí, que sí, que yo no podía saberlo, que igual mis óvulos estaban ya mal ¿quién iba a dar? Pero yo qué queréis que os diga.

ME ARREPENTIRÉ TODA LA VIDA.

Amigos, amigas, sobre todo amigas, aquellas que tengáis claro que queréis ser madres algún día, si por lo que sea tenéis que posponer la búsqueda del bebé, no lo penséis dos veces: CONGELAD ÓVULOS. No digo que tengáis bebés ya, cada uno sabrá cuál es su momento, pero de verdad CONGELAD ÓVULOS. Puede sonar raro, lo sé, y puede ser una pasta. Pero más raro es tener que recurrir a los óvulos de otra mujer, más pasta es el precio de estos tratamientos a los que me tengo que someter, y más costoso y doloroso es tener que decir que ME ARREPENTIRÉ TODA LA VIDA.








martes, 17 de febrero de 2015

La frase más odiada

En este camino de la esterilidad siempre hay algún comentario que se suele repetir entre los demás y que de verdad una llega a odiar. Apuesto a que mi comentario odiado coincide con el de muchos más:

Tú lo que tienes que hacer es relajarte y ya está..

A ver, no dudo que el comentario está lleno de buenas intenciones, pero igualmente carece de una correcta meditación por parte del emisor. Porque éste, espero, no se ha dado cuenta de lo que realmente significa la frasecita:
Osea, que si no me quedo embarazada es por mi culpa, ¿no? porque no me relajo,

Recapitulemos. Después de montones y montones de meses en los que tu sueño se va alejando cada vez más, intentas una Fecundación in Vitro, con no demasiadas posibilidades (según los médicos), pero lo intentas. Lo que significa pinchazos y más pinchazos (4 al día) de hormonas que te revolucionan el cuerpo, ecografías a ver si todo va bien (vamos justitos justitos pero vamos), punción y sacamos 6 ovocitos (bieeennn!), a ver qué tal se portan, sólo fecunda uno (ohhhhh!), a ver si aguanta y lo transferimos, finalmente sí los transferimos (bieeeennnn!), ahora a esperar, esperar, esperar.....ufff!! Pero tú tranquila, ¿¡eh!?. Y yo tranquila, tranquila, tranquila.... hasta que empiezo a tener síntomas de regla y ya ya.... pues ya no estoy tranquila, mira tú por dónde. Y ¡ZAS! ¡Ha venido la regla! Test de embarazo: negativo.
¿Y todo porque no he estado tranquila? Si lo llego a saber me relajo más, es que yo he estado nerviosa aposta, es que disfruto con esas palpitaciones que me dan de noche que no me dejan pegar ojo, fíjate, todo eso ¡me encanta!.

¿Y las pobres chicas que han sido violadas y se quedan embarazadas? ¿Han estado relajadas?

¡Pues sabéis qué os digo!? Que yo con mi primer hijo no estuve nada tranquila, tenía un miedo atroz a sufrir otro aborto, me acababa de comprar una casa y estaba de mudanza, era el peor de los peores meses en mi trabajo, con un trajín impresionante, estaba cabreada como una mona porque justo cuando decidí volver a intentarlo se me adelantó la regla 10 días, ¡10 DÍAS! Me pasé unas noches en vela con el corazón que se me salía... y aun así, aun así, me quedé, me quedé a la primera y aquí tengo a mi leoncito, más feliz que una perdiz.


Así que me da a mí que lo de estar relajada o no estarlo no tiene nada que ver, esa vez me quedé porque tenía óvulos de primera y ahora ya no. Eso es todo.

Por tanto, chicas, reivindico nuestro derecho a estar histéricas si nos da la gana, a tirarnos de los pelos, tener ansiedad, gritarle al que pase por delante y todo lo que tú quieras sin que por ello tengamos que sentirnos también culpables. Que ya está bien. Os animo a estar tranquilamente nerviosas, histéricamente relajadas, frenéticas y calmadas, o como os dé la real gana. ¡HOMBRE YA!


lunes, 16 de febrero de 2015

La Lechera

Todos nos sabemos el cuento ¿no?
No digo la Lechera de los yogures ni la que tiene una lechería donde trabaja más de noche que de día. Digo el cuento que a todos nos contaron de pequeños. Ahora la prota soy yo, la Lechera soy yo.



Porque al haber tenido ya un hijo con cierta facilidad, bueno, aparte de haber sufrido un aborto previo, pero vamos, que después me quedé a la primera y todo fue bien, a pesar de tener un embarazo de riesgo y un parto prematuro, pero en fin, que al fin y al cabo todo fue bien (yo ahora firmaba), pues como iba diciendo, el hecho de haber tenido ya un hijo me hizo ir "de sobrá".
Y con ir "de sobrá" me refiero a que con el nene recién nacido yo ya tenía claro que querría tener otro, y no me corté en ir diciéndolo a todo el que quisiera oírme, y que de los dos años no iba a pasar, porque claro, no queremos que se lleven mucho tiempo entre ellos.

Entonces haces planes, planes y planes. pues podemos empezar a buscar en tal mes y tal otro, porque yo quiero que nazca a finales del invierno o principios de la primavera, que no quiero comerme el verano con la barrigota y tampoco quiero que pase mucho calor el recién nacido. Y tampoco quiero que nazca en diciembre, que luego en el cole se nota que es más pequeño y le cuesta seguir a los demás.
Nos atrevimos incluso a fantasear con hacerlo antes o durante la ovulación, por si queremos que sea niño o niña. Dos días antes si queremos niña, o el día en cuestión si queremos niño. Podemos probar un par de meses así, y si no pues de la forma habitual, día sí día no.
Y además, además, me atreví a insinuar, imaginar, que podríamos tener un tercero, siempre he querido tres ¿y por qué no?

Pasan los meses y el cántaro se hace trizas. No sé en qué momento exactamente. Realmente no lo sé.

Lo que sí sé es que ya todo eso me da igual. Me da igual niño que niña. Me da igual en qué mes haya de nacer. Asumo que ya no habrá una diferencia de dos, ni tres, ni cuatro años, y veremos a ver si de cinco. Sólo quiero que sea, que sea como sea, pero que sea verdad, que sea y aunque sea sin mis genes, aunque sea con el óvulo de otra, porque sí, estoy en pleno tratamiento de ovodonación, porque después del desastre de respuesta ovárica por mi parte no puedo más, no puedo y no sabéis cuánto admiro a las que lo intentan una y otra vez con sus propios óvulos, porque estoy cansada y quiero que mi segundo hijo sea, sea verdad, y sea YA.