miércoles, 18 de febrero de 2015

Arrepentirse toda la vida

Algo que en teoría nunca debe hacerse. Arrepentirse de las decisiones tomadas. Pero llega la esterilidad y te rompe los esquemas.

Desde que nació mi hijo ha sido tanto el amor y la gratitud que he sentido por tenerlo que tuve claro que querría repetir. A mí me daban dos, ¿no? Y como ya he comentado en entradas anteriores, la firme decisión fue buscar al hermanito cuando el niño tuviera unos dos años.
Ya han pasado dos navidades y el niño tiene ya año y medio, por lo que la búsqueda del segundo es inminente.

Pero ¡ay! la crisis. La crisis nos golpea a todos y de qué manera. Tampoco me voy a quejar, no estamos del todo mal. Sin embargo hay incertidumbre, y mucha, hacia el futuro laboral. Mi pareja, mi hombre, el padre de mi hijo, no tiene trabajo fijo y peligra. Peligra porque es profesor interino y las cosas se están poniendo muy feas. Estamos en navidades, y para el próximo curso escolar está previsto que se convoquen oposiciones de lo suyo. Y yo, una fría mañana de diciembre, aún en la cama, pienso, pienso y pienso ¿para qué tanto pensar? y pienso que si nos ponemos a buscar al hermanito tal y como lo habíamos planeado probablemente nacerá cuando estén a punto de celebrarse las oposiciones, con el jaleo que eso conlleva. Pienso y encima pienso en voz alta, y se lo digo a mi pareja, a mi hombre, al padre de mi hijo, y entonces él dice: ¿Qué hacemos? ¿Esperamos un año más? Pues sí, esperamos un año más.

ME ARREPENTIRÉ TODA LA VIDA.


Porque entonces yo tenía 35 años y a lo mejor aún estaba a tiempo. Aún estaba a tiempo y lo dejé pasar. Nunca lo sabré, pero igual yo tenía todavía buenos óvulos y los desperdicié. Está bien, yo no podía saberlo ¿quién iba a dar? Si solo fue un año, un maldito año en el que no dejé de pasarlo mal, pues las ganas no se me quitaron ni por un instante, pero me serenaba y me decía a mí misma que no pasaba nada, que ya quedaba menos.

                    ME ARREPENTIRÉ TODA LA VIDA.

La vida es pura ironía. Porque después de todo no hubo oposiciones, porque las oposiciones son en el presente curso escolar, en plena ovodonación, y porque si al tomar esa decisión nuestra intención era salvaguardar la economía familiar, ahora tenemos que gastarnos nuestros ahorros y mucho más.

Que sí, que sí, que yo no podía saberlo, que igual mis óvulos estaban ya mal ¿quién iba a dar? Pero yo qué queréis que os diga.

ME ARREPENTIRÉ TODA LA VIDA.

Amigos, amigas, sobre todo amigas, aquellas que tengáis claro que queréis ser madres algún día, si por lo que sea tenéis que posponer la búsqueda del bebé, no lo penséis dos veces: CONGELAD ÓVULOS. No digo que tengáis bebés ya, cada uno sabrá cuál es su momento, pero de verdad CONGELAD ÓVULOS. Puede sonar raro, lo sé, y puede ser una pasta. Pero más raro es tener que recurrir a los óvulos de otra mujer, más pasta es el precio de estos tratamientos a los que me tengo que someter, y más costoso y doloroso es tener que decir que ME ARREPENTIRÉ TODA LA VIDA.








2 comentarios:

  1. Bonita acabo de descubrir tu blog y no he leido todo... he empezado por el principio... no te arrepientas estamos las que tenemos malos ovulos a los 30 e incluso antes.... nadie lo sabe quiza eran "malillos" desde el principio y por eso el aborto aunque seguido de milagrito... no te fustigues de verdad. Un besote te sigo leyendo

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  2. Gracias Giuletta, no creas que no lo he pensado, que llevo mal desde hace años. Pero es lo que digo, nunca lo sabré y como en aquellos años no tuve problemas para quedarme embarazada, a pesar del aborto, me creo que la bajada de fertilidad ha sido en pocos años. En fin, hay que vivir con ello. Desde luego lo vuestro es mucho peor, siendo tan jóvenes aún, vaya putada!! Un abrazo y voy a leerte también. Por cierto, me encanta el nombre de tu blog.

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