lunes, 16 de febrero de 2015

La Lechera

Todos nos sabemos el cuento ¿no?
No digo la Lechera de los yogures ni la que tiene una lechería donde trabaja más de noche que de día. Digo el cuento que a todos nos contaron de pequeños. Ahora la prota soy yo, la Lechera soy yo.



Porque al haber tenido ya un hijo con cierta facilidad, bueno, aparte de haber sufrido un aborto previo, pero vamos, que después me quedé a la primera y todo fue bien, a pesar de tener un embarazo de riesgo y un parto prematuro, pero en fin, que al fin y al cabo todo fue bien (yo ahora firmaba), pues como iba diciendo, el hecho de haber tenido ya un hijo me hizo ir "de sobrá".
Y con ir "de sobrá" me refiero a que con el nene recién nacido yo ya tenía claro que querría tener otro, y no me corté en ir diciéndolo a todo el que quisiera oírme, y que de los dos años no iba a pasar, porque claro, no queremos que se lleven mucho tiempo entre ellos.

Entonces haces planes, planes y planes. pues podemos empezar a buscar en tal mes y tal otro, porque yo quiero que nazca a finales del invierno o principios de la primavera, que no quiero comerme el verano con la barrigota y tampoco quiero que pase mucho calor el recién nacido. Y tampoco quiero que nazca en diciembre, que luego en el cole se nota que es más pequeño y le cuesta seguir a los demás.
Nos atrevimos incluso a fantasear con hacerlo antes o durante la ovulación, por si queremos que sea niño o niña. Dos días antes si queremos niña, o el día en cuestión si queremos niño. Podemos probar un par de meses así, y si no pues de la forma habitual, día sí día no.
Y además, además, me atreví a insinuar, imaginar, que podríamos tener un tercero, siempre he querido tres ¿y por qué no?

Pasan los meses y el cántaro se hace trizas. No sé en qué momento exactamente. Realmente no lo sé.

Lo que sí sé es que ya todo eso me da igual. Me da igual niño que niña. Me da igual en qué mes haya de nacer. Asumo que ya no habrá una diferencia de dos, ni tres, ni cuatro años, y veremos a ver si de cinco. Sólo quiero que sea, que sea como sea, pero que sea verdad, que sea y aunque sea sin mis genes, aunque sea con el óvulo de otra, porque sí, estoy en pleno tratamiento de ovodonación, porque después del desastre de respuesta ovárica por mi parte no puedo más, no puedo y no sabéis cuánto admiro a las que lo intentan una y otra vez con sus propios óvulos, porque estoy cansada y quiero que mi segundo hijo sea, sea verdad, y sea YA.




7 comentarios:

  1. Yo también fui lechera...cuando me creía fértil y lanzaba a los cuatro vientos que no tardaríamos en buscar bebe (salgo hasta en el video de la boda diciendolo de coña)

    Lechera hasta que mes tras mes, no pasaba nada a nuestros 28-29 años ;(

    Lechera hasta que la palabra criptozooespermia nos mató en vida...

    Lechera hasta pasar por dos fiv con fiestas de óvulos y entierros de embriones...

    De esto han pasado casi tres años, la leche está seca en el suelo...

    Animo no nos rendimos!

    ResponderEliminar
  2. Madre mía qué calvario. Pero tranquila que como he visto por tu blog, una vez superado el duelo genético, esto tiene que ir a mejor, nos tenemos que encontrar con una central lechera y volver a llenar el cántaro.
    Ánimo a tí también.

    ResponderEliminar
  3. Parece que estés contando mi historia, estoy pasando por lo.mismo,me acaban de diagnosticar que no volveré a ser mamá... desolada, desangelada, con tanto cántaro roto bajo los pies.
    Gracias por escribir este blog

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola amiga, siento mucho tu diagnóstico. Es muy difícil asimilar algo así. También tienes baja reserva?
      Yo al principio me sentí muy mal, como que ya no valía como mujer. Pero después me planteé la ovodonación como algo posible y poco a poco he ido sintiendo la esperanza de nuevo. A día de hoy estoy esperando la transferencia de embriones procedentes de una donante y estoy muy esperanzada e ilusionada. No sé cómo irá, pero al menos se me ha abierto una ventana.
      Tómate tu tiempo, poco a poco la desolación irá desapareciendo.
      Un abrazo!

      Eliminar
  4. Sí, en esas estoy, de momento la ovo ni pensarlo por motivos económicos , pero la "ventaja"(??!#) es que puedo esperar un poco más, tengo casi 37, un hijo de 4 y medio y la antimulleriana por poco y no me sale en números rojos, no me saben explicar el porqué, llevaba tiempo diciendo que mis reglas eran raras y que no me sentía bien y pasaban de hacerme pruebas, me diagnosticaron "ansiedad" un horror, estoy en proceso de asumirlo, me duele horrores haber esperado tanto y ahora estar así. Pero supongo que es el duelo que tengo que pasar y ya cogeré fuerzas.
    Gracias de nuevo por compartir.
    Lola.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay Lola, ahora es a mí a la que le parece que le estén contando su historia. Yo también empecé notando cosas raras con la regla, y nadie me hacía caso. De nuevo siento que te hayan dado este diagnóstico.
      Quizás he sido muy brusca hablándote de mi ovodonación, porque tener baja reserva no implica necesariamente que no puedas ser madre, sí que es mucho más difícil, pero hay mujeres que lo han conseguido incluso con embarazo natural. Yo no he querido aferrarme a esa esperanza, pero es que eso es muy personal.
      En fin, que aquí estoy para lo que necesites, y ya sabes que en la web encuentras la comprensión y el ánimo que a veces no se encuentran en nuestros entornos, porque quien no lo vive, no lo entiende.
      Muchos ánimos de nuevo y un abrazo gordo.

      Eliminar
  5. Hola Stela ! voy leyendote Gracias por encontrarme ! nuestra historia es muyyy parecida! planeamos,para cuando , que fecha, que sexo, tenia calendarios, en Diciembre no ! en Agosto tampoco queria por que ese mes nadie va a tu cumple cuando estas en el cole! en fin luego no importaba la fecha ni el sexo y ahora ni siquiera me importan mis genes! nos importa que nuestro bebe nos encuentre! por que perdio el mapa !

    ResponderEliminar