miércoles, 25 de noviembre de 2015

Hoy puede ser un gran día

El pasado 23 de abril, día de San Jordi, pudo ser un gran día.

A las 15:45 fui a recoger a mi hijo al comedor escolar, y por ser el día del libro lo habían decorado muy bonito, con un gran Quijote hecho de papel y más filigranas. Las monitoras nos invitaron a pasar para poder verlo mejor. Además mi hijo me enseñó el libro que había hecho en el cole, sobre el Quijote también. Estas cosas siempre nos gustan a los padres.

A las 17:00 salía por la puerta de mi casa camino de la clínica ginecológica que está a la vuelta de la esquina. Y unos 30 o 40 minutos más tarde hacía el camino inverso, con una hoja en la mano. En la cabecera de la hoja, además de mis datos, rezaba la fecha 25 de noviembre de 2015 como fecha probable del parto. Y más abajo, en diagnóstico: aborto diferido.

Para mí dejó de ser un gran día.

Dos días más tarde, un 25 también, me empleé en 3 tareas: llorar, limpiar mi casa, y expulsarte. Sí, las 3 a la vez. Quizás el hecho de haber tenido un parto previo facilita el trabajo, el físico, digo.

Hoy es 25 de noviembre y tú no vas a nacer. No habrá cumpleaños que celebrar los próximos 25 de noviembre. Tu mamá se acuerda de tí, se acuerda de lo que no pudo ser. Tu ausencia me pesa todos los días, y por supuesto, hoy también.

Sin embargo la vida siguió su curso. Hoy nos levantamos como cada día y siguió luciendo el sol. Ayer me dieron buenas noticias. Quizás hoy, 25 de noviembre, pueda ser un gran día.............. y mañana también.