viernes, 30 de septiembre de 2016

GRAN HERMANO

Uf! No puedo creer que haya estado tanto tiempo sin actualizar.
No quería poner entradas que trataran únicamente de síntomas y achaques de embarazo y se me ha ido de las manos. En fin.

Hace ya un mes que mi niña vino a este mundo. En el mismo paritorio donde hace más de un año aguardaba a que me atendiera una ginecóloga por mi aborto y lloraba en silencio, esta vez he llorado a grito pelado soportando el dolor de un parto sin anestesia, y he llorado de emoción al ver la carita de mi niña por primera vez. Me gusta que haya sido así, pienso que tenía que ser así y cerrar el círculo.

Pero tampoco quiero hablar de cómo ha sido el parto ni de cómo está siendo la crianza ni la lactancia. Porque este blog trata sobre la infertilidad secundaria, y por tanto aquí el protagonista en cierto modo has sido tú, el que me hace la pregunta que da título a este blog, mi niño, mi pequeño, que de repente te has convertido en el grande, te has convertido en un Gran Hermano.

Porque casi toda mi lucha la he fundamentado en tí. Por tí y no a pesar tuyo como ha pensado mucha gente. Si ya tienes uno... ¿qué más da? pues eso, tengo uno y quiero que tenga un hermano.

Ahora mamá tiene que estar día y noche con la hermanita y a tí pobre mío te doy el poco tiempo que me sobra, te prometo que haré porque sea más y aun así no te quejas, aun así a tus cinco añitos asumes que es lo que toca porque tú también has deseado tanto que llegara... 
Tú sin tener todavía cuatro años me abrazaste y me dijiste "te quiero mucho mamá" mientras yo lloraba contándote que había perdido un embarazo.  Tú eres un niño, brutote como la mayoría, pero enseguida entendiste que con mamá había que tener cuidado porque tenía un bebé en la barriga, y vaya si me has cuidado!!

Y por fin sois dos. Mis dos bebés arcoriris. Contigo todo fue tan fácil... y con la hermanita todo tan complicado... Tú llegaste enseguida y ella me ha llevado más de 2 años. Contigo no hubo sustos durante el embarazo y a ella casi la pierdo. Tú fuiste un bebé tan tranquilo, y ella es tan nerviosilla y demandante. Tú tienes mis genes, ella no. Pero los dos sois parte de mí, a los dos os quiero tanto... Tú la has estado anhelando tanto... y ella sé que te adorará.

La veo durmiendo en su cuna, o en mis brazos y a veces me cuesta creer que ya te puedo responder a aquella pregunta que no tenía respuesta. Ahora sí cariño, aquí tienes a tu hermanita.

A todas las mamás que lucháis por vuestros primeros o segundos hijos os deseo lo mejor, espero que lo consigáis más temprano que tarde, que la lucha no se haga insoportable. Muchísima suerte!!
Desde este rincón espero haber aportado algo de esperanza a aquellas que siguen en la lucha, y dejar testimonio sobre mi historia de infertilidad secundaria. La mía.


3 comentarios:

  1. No sé por qué no había leído esta entrada antes, pero me he emocionado. Felicidades, enhorabuena por esa familia luchada y soñada. Esa niña es el premio al tesón y la perseverancia. A disfrutar mucho de tus dos tesoros

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